Una decepción
He probado Pislow, plataforma de alquiler de ropa, en dos ocasiones. La primera vez todo bien, de las tres prendas que me mandaron dos las llevé muchísimo, a pesar de que una tenía una marca de la plancha en un bolsillo. Como me gustó la experiencia, decidí suscribirme al plan mensual más básico (standard box). Sin embargo, recibí prendas que no cuadraban nada con mi estilo. Pedí un cambio, que me efectuaron no sin antes mandarme un par de mails insinuando que había rellenado mal mi perfil de estilo. El problema es que las nuevas prendas aún fueron más horribles que las anteriores, así que nada, 33 euros a la basura (tenía un descuento de suscripción inicial, si no, hubieran sido casi 40).
Mi conclusión es que las supuestas estilistas no existen, que trabajan bajo programa informático, y que no se paran a pensar en si las prendas encajarán o no para el usuario. En definitiva, un servicio que me ha decepcionado totalmente y no recomendaría.








