ALEJARSE DE ELLOS
Lo que recomiendo es alejarse de ellos. El mismo día que recogí el coche —supuestamente revisado— se encendió el aviso de cambio de aceite. La solución que me ofrecieron fue enviarme el aceite, cobrando además los gastos de envío, para que yo mismo realizara el cambio. Me negué, y finalmente tuve que pagarlo por mi cuenta.
Pocos meses después, fue necesario sustituir las cuatro pastillas de freno y, para colmo, la batería resultó ser de un coche de gasolina, lo que provocaba fallos en varios sistemas electrónicos. Además, contraté el seguro Pronex Garantías, recomendado por ellos, y han sido 1.500 euros tirados a la basura: actualmente tengo un fallo de motor y no dan ninguna respuesta. Una experiencia lamentable en todos los sentidos.








