Muy mala experiencia con la modista
Quiero compartir mi experiencia porque, lamentablemente, ha sido muy decepcionante.
Durante la elección del vestido de novia en la tienda de Málaga, la experiencia fue muy buena gracias a Valeria, que me ayudó a encontrar exactamente lo que buscaba y me hizo sentir muy segura y feliz con mi decisión.
El problema vino al decidir hacer los arreglos con la modista del atelier. En la primera prueba llegó una hora tarde, lo cual no me molestó porque entiendo que pueden surgir retrasos. La parte de abajo del vestido estaba perfecta, pero la parte superior me quedaba grande. La modista empezó a ajustarlo únicamente por las pinzas delanteras. Una amiga mía que es modista (aunque no especializada en novias) me acompañó y le sugirió ajustar también desde los laterales para evitar que el vestido tirase de la espalda. La sensación que nos dejó no fue buena.
Al llegar a casa, llamamos al atelier para explicar la situación y solicitar que otra modista realizara los arreglos, o en su defecto llevarnos el vestido, ya que no confiábamos en esta profesional. La encargada nos aseguró que no habría problema.
Sin embargo, en la segunda prueba (a solo 5 días de la boda, a pesar de haber pedido que fuese antes), nos encontramos de nuevo con la misma modista. Para nuestra sorpresa, el vestido estaba peor: me quedaba extremadamente estrecho, no podía respirar bien y, visualmente, parecía muy ancho. Además, la falda, que en la primera prueba estaba perfecta, ahora me quedaba grande de cintura sin haber cambiado de peso.
La modista insistía en que podía arreglarlo, pero a tan pocos días de la boda no transmitía ninguna confianza. Finalmente, firmé un documento y me llevé el vestido (proceso que, por cierto, tardó dos horas). Por suerte, encontré otra modista de alta costura que pudo hacer un arreglo de urgencia y detectó que el forro tenía 1,5 cm menos de tela que el crepe, lo cual explicaba parte del problema, además el pecho estaba cortado de largo, por lo que la falda se había subido.
No recomiendo en absoluto este atelier. Se espera que las modistas de vestidos de novia estén especializadas y ofrezcan un servicio acorde a la importancia del evento y al precio. Yo no soy una persona que se estrese fácilmente, pero a 5 días de mi boda me encontré sin vestido.
Un mes después, nadie se ha puesto en contacto con nosotros ni nos han devuelto el dinero del servicio de modista.








