Equipamiento esencial y "atención" de VW ESPAÑA
Como cliente de Volkswagen desde hace años, y actualmente propietario de dos vehículos de la marca, me veo en la obligación de compartir esta experiencia porque considero que es relevante para cualquier persona que esté valorando la compra de un Volkswagen ID.3 Pro.
El motivo de la queja es aparentemente simple, pero muy significativo:
un vehículo de más de 30.000 € que no dispone de altavoces en las plazas traseras.
Más allá del detalle en sí, lo realmente preocupante es que se trata de una carencia de equipamiento difícilmente esperable en un coche actual de este precio y categoría, y que en ningún momento se percibe como algo relevante o destacable durante el proceso de compra.
Tras detectar esta situación, contacté tanto con el concesionario como con Atención al Cliente de Volkswagen. La respuesta final ha sido clara y reiterada:
“el coche es así”.
Sin posibilidad de solución técnica dentro de la red oficial, sin alternativa planteada, acarreando la pérdida de la garantía en el caso de que vaalorase solucionarlo instalando unos altavoces por mi cuenta y sin ningún tipo de compensación.
Desde mi punto de vista, aquí es donde realmente falla la marca.
Un fabricante puede tomar decisiones de producto más o menos acertadas, pero lo que marca la diferencia es cómo responde cuando un cliente plantea una situación claramente mejorable.
En este caso, la sensación es que se da por normal algo que no lo es, y que el cliente debe asumirlo sin más.
Además, hay un aspecto importante: al tratarse de una intervención que solo podría realizar la propia red oficial sin comprometer la garantía, el cliente queda completamente bloqueado, sin capacidad real de corregir la situación por su cuenta.
Debo decir que mi decepción no es solo con el producto, sino especialmente con la gestión posterior del caso.
En un momento en el que el mercado está evolucionando rápidamente y otros fabricantes —muy especialmente los fabricantes chinos— están ofreciendo niveles de equipamiento, calidad y atención al cliente cada vez más altos, este tipo de respuestas resultan especialmente difíciles de entender.
Después de esta experiencia, mi percepción de la marca ha cambiado de forma significativa, y sin duda condicionará mis futuras decisiones de compra, así como las recomendaciones que pueda hacer en mi entorno.








